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  • Writer's pictureandrea lopez

El octavo cielo: Expedición al Manaslu


Janice (@janicerot_) y Nicolás (@nick.andes.bjj) están a punto de comenzar su expedición para escalar la octava montaña más alta del mundo, de 8.163 metros de altitud: el Manaslu, en los Himalayas de Nepal, sin oxígeno suplementario y sin sherpas. A través de esta hazaña, buscan convertirse en la primera mujer chilena en hacer una expedición a un 8.000 en esta modalidad, y en el chileno más joven en lograr una montaña de 8.000. Los invitamos a conocer un poco más de este proyecto y sus protagonistas.

¿Desde cuándo y cómo ha sido su acercamiento a los deportes de montaña? ¿Qué es lo que los motiva de la alta montaña en particular?


Janice: desde pequeña me ha gustado la naturaleza. Fue en el 2016 que tuve mis primeros acercamientos a la media montaña y a cargar peso con mochila. Esta pasión fue incrementando con los años, ya en el 2021 comencé con alta montaña y fue algo que me enamoró. En la altitud todo es un desafío, el simple hecho de respirar. La alta montaña me ha enseñado a valorar un sorbo de agua, a disfrutar del frío que hay en ella y atesorar a la vez el calor de mi ropa o de mi saco de dormir, a fatigarme hasta sentir que no puedo más y darme cuenta que sí puedo más, a entender que estoy a merced de ella y de todo lo que me pueda entregar. Es un deporte hermoso y un aprendizaje constante.


Nicolás: Gracias a mi familia, el montañismo ha estado presente desde que puedo caminar sin afirmarme de algo. Recuerdo mi primer acercamiento a la cuerda y la vertical cuando tenía 6 años, realizando nudos y ataduras por diversión, haciendo rappel con descendedores tipo 8 y cuerdas semi estáticas, todo sumado a lindas salidas familiares a escalar en roca. Maravillado por los altos macizos nevados, he podido encontrar paz y un gusto especial hacia las adversidades que la montaña presenta, ya que nos pone constantemente a prueba, con su más grande característica: que la dificultad real somos nosotros mismos y cuánto puede resistir nuestro cuerpo y mente.

¿Cómo se fue gestando este desafío?

Encontrando una pasión mutua hacia los “ochomiles”, comenzamos hablando de un sueño y objetivo de vida; luego de unos meses, este sueño se convirtió en un plan liderado y propuesto por Janice para que en conjunto evaluáramos la factibilidad de realizar una expedición que desde el primer momento tenía una cualidad autónoma, sin oxígeno suplementario ni sherpas. Hoy, a tan pocos días de ver el imponente Manaslu, nos encontramos decididos y con el foco puesto en dar lo mejor de nosotros.

¿Por qué el Manaslu y por qué sin oxígeno suplementario? Janice: Manaslu comenzó literalmente como un sueño. En enero de este año (2023) soñé que estaba en la cumbre de esa montaña. Justo ese día iba a almorzar a la casa de mi papás y les conté sobre mi sueño. Para mi sorpresa, mi mamá me respondió “Estás lista”. Fue algo que me llegó de verdad al corazón, que mi madre sea quien diga eso, ya que ella ha vivido todo este proceso desde que comencé a hacer media montaña y mi salto a las grandes montañas. Yo en ese momento me encontraba con los preparativos de una expedición de distintas montañas de 6.000, y me prometí que, si todo salía bien, lanzaría el proyecto del Manaslu. Y así fue, le comenté del proyecto a Nick y las cosas se fueron dando. Mi modalidad deportiva siempre ha sido montañismo puro y autónomo y Nick concordaba con lo mismo, así que nunca se nos pasó por la cabeza utilizar oxígeno ni hacerlo con sherpas.

¿Qué montañas han escalado anteriormente y en preparación para este desafío en particular? Janice se caracteriza por sus gustos por la altitud, hasta la fecha tiene 9 montañas de seismiles en el cuerpo, entre las cuales podemos destacar Aconcagua y Ojos del Salado, en dos ocasiones. También expediciones sobre 6.000 en solitario.


Nicolás se caracteriza por sus gustos técnicos, se destaca por ser un muy buen escalador tanto de roca como de hielo, así como también free solo (sin avisarle a nadie). Tiene un manejo total sobre cuerdas y todo lo que esté relacionado con eso.


A modo de preparación, definimos ir a Cordillera Blanca (Perú), donde logramos 3 maravillosas cumbres: Urus, Ishinca y Alpamayo.

¿Cómo se caracterizarían como equipo y qué aporta la personalidad y habilidades de cada uno? Consideramos que nuestra mayor característica como equipo es la mutua confianza y conocimiento del comportamiento, desempeño y forma de reaccionar que tenemos.


Janice es una mujer con pulmones de acero, un carácter fuerte y un corazón gigante. Además, posee la capacidad de aclimatar más rápida en altitud de la cordada, más un ritmo de marcha excelente y la gran cualidad de adaptarse a las circunstancias más adversas. Sin duda alguna, una montañista curtida por el indomable viento, el frío y la nieve de las montañas.


Nicolás es un deportista y guía de montaña que cuando tenia 6 años hizo su primer rappel sin apoyo. Con su desbordante alegría al estar en una montaña, motiva y anima a la cordada y personas de alrededor. Especializado en rescate vertical y en manejo de cuerdas, es el otro integrante de esta gran cordada.

¿Cómo ha sido el proceso de conseguir apoyos para una expedición de estas características? La verdad, ha sido un proceso muy difícil. Lamentablemente, el deporte en Chile no es tan apoyado como podría ser. Hemos tenido que tocar muchas puertas, muchas de ellas sin respuesta o ayuda. Para lograr un proyecto de esta magnitud hay que moverse mucho por cuenta propia, y estar dispuesto a entregarle todo tu tiempo.

¿Cómo perciben el escenario en Chile como para motivar a las nuevas generaciones a acercarse a la montaña y cuál es el rol que pueden tener los deportistas como ustedes para fomentarlo? Las actividades de montaña en Chile aumentan cada día, con salidas cada vez más frecuentes a cerros cercanos a las ciudades y pueblos, así como también montañas de mayor altitud, no obstante, el acercamiento tanto femenino como juvenil puede y debe ser aún más potenciado. Creemos firmemente en el impacto positivo que podemos generar con esta y futuras expediciones; siendo agentes de cambio en esta área, esperamos mostrar de la mejor forma que, sin importar la altitud o el nivel técnico de una montaña, lo que realmente importa es disfrutar de la misma y realizar la actividad de montaña de la forma más segura y consciente posible.

¿Cómo proyectan otros desafíos en la montaña a futuro? Janice: Veo este proyecto como un inicio al mundo del ochomilismo. Una gran meta de vida para mí es realizar los 14 ochomiles, en la misma modalidad de ahora, sin oxígeno ni sherpas. Nicolás: Tomar la decisión de intentar un 8000 no es fácil. Demanda bastante preparación física y mental, con la incertidumbre de no alcanzar siquiera algún campamento previo a la cumbre. Pero la experiencia ganada en expediciones de entrenamiento y el propio Manaslu, me impulsan a continuar con este tan anhelado de alcanzar más ochomiles. Ahora doy el primer paso de muchos para alcanzar las blancas y escarpadas cimas.

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